Guía CEMAC Toluca MTB.
Lo perdimos por Cáncer el día 19 de Noviembre del 2020.
Te recordaremos siempre por tu alegría, energía y entrega.
Autor: Brenda Peralta
Para Emilio.
¿Cuál es el algoritmo que la vida sigue para elegir la existencia de unos por encima de otros?
¿En qué radica la fórmula para que, un día, de pronto, algunas personas no estén más aquí, entre nosotros?
Son el tipo de preguntas que hacemos ante una pérdida que duele, que inevitablemente duele.
Quienquiera que lo haya conocido, incluso de manera superflua, sentiría un vuelco al enterarse que Emilio falleció hoy. ¿Por qué él? ¿por qué así? ¿por qué ahora?
Entonces con el corazón hecho un puño, todos los recuerdos se hacen presentes porque no es cierto que la noticia sea real. No es cierto que simplemente dejó de existir.
¿Cómo? Vuelves a preguntar. ¿Estamos hablando de la misma persona?
No hace mucho hablamos con él, su voz en nuestros oídos, alegre, decidido, fuerte, optimista… y siendo franca, tratándose de Emilio, nunca imaginamos que llegaría este día tan de pronto. No, porque él siempre reía o contaba un chiste o enfriaba la situación o te daba una palmada o aguantaba los golpes o se reía de las malas circunstancias o cargaba tu bici o te invitaba a rodar.
No, porque él buscaba la forma, porque casi siempre era un sí, porque asumo, que igual que muchos, intentaba hacer un buen papel en esta vida y, como casi todos, no siempre acertaba o lo hacía de la mejor manera, pero él afrontaba los días con la mayor ligereza, con buen humor, pensando en que llegaría esa oportunidad para avanzar un poco más.
En algún momento le dije a «Vini» cuánto me recordaba a mi papá, con ese aire bonachón que a todos abrazaba o al menos regalaba un poco de calma, sin ninguna situación suficiente para turbar su deseo de vivir, de seguir, de reír.
Hablar en pasado de Emilio cuesta, porque él sigue aquí, en esas fotos en medio de las montañas, entre paisajes agrestes que mucho enseñan y no se olvidan.
Nunca sabemos a dónde iremos a parar, pero lo que es un hecho es que cada día hay que vivirlo con gratitud, con dignidad y dispuestos a darlo todo porque sí, porque podemos, porque tenemos suficientes motivos, porque amamos la vida. De eso hablamos cuando le hablamos, aunque es él, Emilio, quien una vez más nos da una muestra de lo que significa pedalear para delante.
Donde sea que estés Emilio, al lugar que tu espíritu esté viajando en este momento, que no te quede duda que será recordado con mucho cariño, con un fuerte abrazo y con el profundo agradecimiento de habernos iluminado el camino en estos terrenos.
Descansa, viaja, alégrate en paz.





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